Entrevista
Se está produciendo un proceso de efervescencia prerrevolucionaria
Entrevista de Rote Fahne con la presidenta del MLPD, Gabi Fechtner, 18 de mayo de 2026
Rote Fahne: En los últimos años no faltaron promesas por parte de los sectores dominantes de esforzarse por mejorar la situación mundial. ¿Por qué no se produce ningún éxito?
Gabi Fechtner: El orden mundial actual se está desmoronando. En lugar de soluciones, las leyes inherentes al capitalismo provocan convulsiones devastadoras. Con la guerra de Ucrania estalló una crisis mundial abierta. Tiene el potencial tanto de arrastrar a toda la humanidad al abismo como de dar lugar a cambios revolucionarios. Desde entonces, la desestabilización del sistema imperialista mundial ha alcanzado una nueva calidad. Ha ocurrido exactamente lo que predijimos tras las elecciones al Bundestag de 2025: los sectores dominantes, incluido el gobierno de Merz, Söder y Klingbeil, fracasarán ante las leyes inherentes al capitalismo. Casi todos los países imperialistas están ahora, directa o indirectamente, involucrados en acciones bélicas en diversas regiones del mundo. Todos están preparando una Tercera Guerra Mundial. Cada vez más es evidente que el fascismo y la guerra son gemelos siameses. En un número cada vez mayor de países imperialistas, sectores crecientes del capital financiero internacional prefieren el fascismo como forma de gobierno adecuada. Las guerras imperialistas se libran cada vez más de forma fascista.
Rote Fahne: ¡Una situación mundial bastante sombría!
Gabi Fechtner: Sin embargo, en la conciencia de las masas hay desarrollos que evidentemente señalan hacia adelante. Entre enero y marzo de 2026, al menos 358 millones de personas en todo el mundo participaron en luchas obreras y populares, de las cuales 344 millones lo hicieron en luchas obreras y huelgas.1 En Europa fue notable la huelga política de obreros portuarios coordinada internacionalmente el 6 de febrero de 2026 en 21 puertos de seis países europeos. La participación en luchas obreras y populares en Alemania fue en 2024, con creces, la más alta de la historia de posguerra y se ha mantenido desde entonces en un nivel muy alto. En los últimos tres años, 16,7 millones de personas participaron aquí en luchas obreras y populares.2 Llama la atención que la conciencia y las luchas se desarrollen en todo el espectro: en torno a las condiciones laborales, contra los despidos y la explotación, en cuestiones salariales, en la lucha contra el fascismo y la guerra, de nuevo cada vez más en la cuestión medioambiental y en los movimientos de mujeres y juvenil, así como en otros movimientos de resistencia popular activa, en defensa de los derechos y libertades democráticos y contra la redistribución masiva del presupuesto estatal a costa de las amplias masas y en beneficio de los monopolios.
Rote Fahne: ¿Hacia dónde se dirige este desarrollo entre las masas? ¿Te atreves a hacer un pronóstico?
Gabi Fechtner: Se ha desarrollado un proceso de efervescencia prerrevolucionaria a escala mundial. Como no ocurría desde hacía décadas, las masas se apartan del sistema capitalista e imperialista dominante y de sus partidos burgueses tradicionales, y buscan alternativas sociales. Todavía no se trata de una efervescencia revolucionaria, pero la dirección de desarrollo apunta claramente hacia allí. Antiguos vínculos con los partidos se están disolviendo y las mentiras vitales del capitalismo están perdiendo eficacia de forma duradera. La crítica al capitalismo se ha extendido a amplios sectores de la sociedad.
Al mismo tiempo, vivimos una marcada polarización social. Esto también es un rasgo de una efervescencia prerrevolucionaria. Mientras que los fascistas logran en todo el mundo ganarse a una parte de las masas que no se debe subestimar, el desarrollo nuevo principal es que millones de personas se están alineando contra el fascismo, la guerra, la destrucción del medio ambiente y la explotación. Sobre todo, el anticomunismo ha perdido claramente influencia. Esto allana el camino para la alternativa social del verdadero socialismo.
En las empresas industriales y los sindicatos se está creando un frente contra los fascistas y la economía de guerra. Las masas vuelven a desarrollar una conciencia antiimperialista y antifascista. La formación de un nuevo movimiento juvenil socialista apunta hacia el futuro. También es un fenómeno nuevo cómo se han puesto en marcha las capas medias, por ejemplo artistas que se pronuncian valientemente a favor de la lucha de liberación palestina o contra los guerreros culturales de la derecha, como el ministro de Estado de Cultura Wolfram Weimer. La intelectualidad técnica en las empresas participa cada vez con más frecuencia en las luchas obreras. Se recogen cada vez más los argumentos, las reivindicaciones o los conceptos del marxismo-leninismo que el MLPD y otros revolucionarios a menudo acuñaron en solitario durante décadas. Así, el concepto clasista de “fascismo”, en lugar de su trivialización como “populismo de derecha”, además los conceptos de capitalismo, “imperialismo” y ahora, cada vez más, también “clase obrera” y “socialismo”. Por último, pero no por ello menos importante, la hostilidad a organizarse, tan extendida durante mucho tiempo, comienza a disiparse. En resumen: las masas ya no pueden ni quieren seguir viviendo como hasta ahora. Su modo de pensar está empezando a cambiar.
Los sectores dominantes, por su parte, tienen cada vez más problemas para imponer sus proyectos. El gobierno federal alemán pospuso su “otoño de las reformas” primero al invierno, luego a la primavera y ahora al verano. Saben perfectamente que con estos proyectos “casa estará en llamas”, como advirtió la presidenta de IG Metall, Christiane Benner, en vísperas del 1 de mayo, y anunció protestas en contra.3 La fascista Georgia Meloni fracasó con su reforma judicial en Italia, Viktor Orbán fue destituido en Hungría y el presidente de EE.UU., Donald Trump, es más impopular que nunca en su país. Su transformación de EE.UU. en un Estado fascista entró en crisis, en gran parte debido a las protestas y huelgas masivas. También instituciones internacionales como la OTAN se encuentran en una crisis abierta. En resumen: los sectores dominantes ya no pueden gobernar como antes. Estos cambios son notables y requieren toda nuestra atención y autotransformación.
Rote Fahne: ¿No es exagerado hablar de “prerrevolucionario”?
Gabi Fechtner: Todo esto debe entenderse como un proceso de transición muy complejo. A menudo, la conciencia aún se desarrolla bajo la superficie y, a veces, sorprende en qué ocasiones concretas se abre paso. Diversas evoluciones ya van más allá de los rasgos de la primera etapa de la lucha de clases. El libro Aurora de la revolución socialista internacional ya lo calificó acertadamente: “También ya al final de la etapa de la situación no revolucionaria se presentan ocasionalmente “rupturas bruscas, los virajes rápidos, las situaciones inesperadas, las explosiones violentas”. Son señales de que la transición hacia la efervescencia revolucionaria ya está preparada en lo objetivo”.4
Las luchas de masas y las crisis de confianza ya están complicando la vida a los imperialistas. La transición a una crisis revolucionaria, a su vez, depende de que la mayoría decisiva de la clase obrera se enfrente con éxito y de forma duradera al modo de pensar pequeñoburgués. Sobre todo, los modos de pensar pequeñoburgués-anticomunista, pequeñoburgués-fascista y, todavía, pequeñoburgués-reformista son los principales obstáculos. Por supuesto, no existe una situación absolutamente sin salida para los sectores dominantes, pero es difícil imaginar cómo podrían resolver de forma duradera esta profunda crisis.
En una fase de transformación radical como ésta, los actores de ambos bandos movilizan sus fuerzas. En mayor medida que antes, algunos sectores de los monopolios y los medios de comunicación impulsan a la AfD como alternativa y como supuesto lugar adecuado para el descontento. Cuando las viejas ideas se desvanecen en las mentes de las masas, no se crea un vacío. El espíritu abierto y la búsqueda de soluciones fundamentales van acompañadas, en un primer momento, de la influencia de todas las variantes posibles del modo de pensar pequeñoburgués. En algunos casos reina incluso una auténtica confusión, y, a menudo, ideas progresistas coexisten con ideas reaccionarias en una misma mente. Pero esta confusión generada socialmente comienza a disiparse de forma perceptible. Para impulsar esto sistemáticamente, la importancia de la doctrina del modo de pensar como ciencia crece considerablemente.
Rote Fahne: ¿Cómo se puede aprovechar una situación como ésta?
Gabi Fechtner: El MLPD está bien posicionado y decidido a ampliar el papel en el conjunto de la sociedad que ha conquistado. Nuestras y nuestros camaradas están asumiendo cada vez más un papel de liderazgo reconocido en las empresas, los sindicatos, el movimiento antifascista, la lucha por la paz y otros ámbitos sociales, como el movimiento de solidaridad con Palestina. Pero también hay que decir claramente que aún no estamos universalmente preparados para la nueva situación. El MLPD aún tiene que conquistar una influencia de masas en el conjunto de la sociedad. Esto requiere un mayor grado de organización tanto del partido marxista-leninista como de las organizaciones no partidarizadas5 de las masas. En particular, debemos ganar aún más miembros entre el proletariado industrial internacional, entre las mujeres y, sobre todo, entre la juventud. Ahora es decisivo si los marxistas-leninistas de todo el mundo logran impulsar la concienciación, la organización y la capacidad de lucha de la clase obrera y las masas populares. Un efecto del culto a la espontaneidad contribuye a que los partidos marxistas-leninistas del mundo, por regla general, aún no son lo suficientemente fuertes como para influir de manera sostenible en el desarrollo. También nosotros a menudo corremos de un lado a otro, con planes demasiado apretados y con poca visión de futuro. Al final, queda muy poca capacidad para trabajar de forma concentrada en la concienciación y la organización de las personas. Hay que tener claro: ¡cuando la espontaneidad crece en las luchas, existe el peligro de que también crezca el culto a la espontaneidad! El autocontrol debe orientarse conscientemente hacia esto. Sobre todo, esto es una exigencia para la calidad de nuestro trabajo. Un análisis general reveló que en Alemania hay unos 200 círculos de lectura sobre Marx o Lenin. Pero entre nosotros los grupos de estudio han disminuido. Al mismo tiempo, cada vez más jóvenes se dirigen a nosotros para pedir cursos básicos sobre el marxismo-leninismo o debates sobre el socialismo. Debemos satisfacer esta necesidad.
Rote Fahne: Hace unos años se invocaba la globalización por todas partes, ahora solo se oye “mi país primero”. ¿Qué está pasando?
Gabi Fechtner: Cuando en 1990 se derrumbó la Unión Soviética, los países imperialistas se repartieron el mercado mundial entre ellos y crearon un mercado mundial relativamente homogéneo, los sectores dominantes soñaban con el “fin de la historia”. Sin embargo, la nueva organización de la producción internacional entró en una crisis abierta con el estallido de la crisis económica y financiera mundial de 2008. Esta se está profundizando y agudizando a un ritmo acelerado. La batalla de exterminio interimperialista por las materias primas, las esferas de poder y el reparto de zonas de influencia se recrudece. En última instancia, esta es la fuente de la transición hacia el fascismo, la guerra, la miseria social y la destrucción del medio ambiente. Por un lado, los monopolios necesitan el mercado mundial abierto y una posición de liderazgo para generar sus ganancias máximas. Por otro lado, el mercado mundial se va reduciendo cada vez más y los Estados nacionales de las potencias imperialistas, cada vez más numerosas, recurren cada vez más al proteccionismo para imponer los intereses de sus monopolios. Esta contradicción es irresoluble para los sectores dominantes y empuja hacia el siguiente paso social hacia adelante: los Estados socialistas unificados del mundo.
La crisis económica y financiera mundial que estalló en 2018 concluyó en 2025 como una crisis cíclica de sobreproducción. Sin embargo, ha conllevado profundos cambios en el mundo. China sigue desarrollándose a superpotencia económica, política y militar.
En Alemania, los pedidos recibidos por la industria volvieron a aumentar notablemente a finales de 2025, pero la producción industrial nacional sigue estando claramente por debajo del nivel anterior a la crisis. Para entenderlo, hay que tener en cuenta que el poder económico de los supermonopolios internacionales no se refleja plenamente en la producción industrial de “su” país. Una parte cada vez mayor de su facturación y su producción tiene lugar en el extranjero.
Rote Fahne: Pero, ¿cómo puede haber terminado la crisis económica y financiera mundial si reina el caos en todos los frentes del desarrollo económico?
Gabi Fechtner: El caos se debe a que, hoy en día, existen perturbaciones profundas, en parte crónicas, en el proceso de reproducción del capital. Esto cala mucho más profundo que una crisis “normal” de superproducción. Se trata, sobre todo, del problema de que el capital está crónicamente sobreacumulado, es decir, ya no se puede invertir de manera que rinda ganancias máximas. Las inmensas cantidades de capital excedente se destinan cada vez más a la especulación y al rearme militar. Entre las convulsiones también se cuentan los drásticos programas de subvenciones estatales, que cobran cada vez más importancia en la competencia internacional, pero que disparan enormemente la deuda pública. Esto prepara el terreno para crisis aún mayores. Las sanciones y los aranceles se extienden como arma en la batalla de exterminio internacional. La economía se vuelve cada vez más sensible a las crisis debido a catástrofes medioambientales, huelgas, restricciones en las rutas comerciales, guerras, insurrecciones y similares. La crisis estructural relacionada con la digitalización se agudiza a saltos con el gigantesco desarrollo de la IA. Con la aparición de nuevos competidores imperialistas, la política de precios monopólicos de los viejos imperialistas ha entrado en crisis, lo que vemos especialmente en la lucha de precios en el mercado del automóvil.
Rote Fahne: Al parecer, ni siquiera Friedrich Merz, el canciller preferido de los monopolios, puede hacer frente a estos acontecimientos.
Gabi Fechtner: Los monopolios están ejerciendo presión. El presidente de la asociación empresarial BDI, Peter Leibinger, habla de un “fallo”6 del gobierno. Le pone la pistola en la sien: “Para el verano”7 debe cumplir. El canciller Merz está en un dilema: por un lado, debe desempeñar su función de prestador de servicios para los monopolios; por otro, sabe perfectamente que las masas no seguirán este rumbo. Ya ahora mismo, el 86 % de los encuestados está insatisfecho con la labor del gobierno,8 lo que se corresponde con los índices de aprobación del anterior “gobierno semáforo”9 poco antes de su fin. Esto pone de manifiesto una crisis de confianza persistente en el gobierno, que comenzó bajo la entonces canciller Angela Merkel y que persiste hasta hoy, o incluso se ha agravado. No está claro si el gobierno sobrevivirá al año 2026. Ya hay serias reflexiones en los círculos de los monopolios sobre el fin del gobierno, así como sobre la posibilidad de incorporar a la AfD al gobierno. En una encuesta del periódico FAZ, el 51 % de la “élite económica” encuestada de forma confidencial declaró que estaba a favor de entablar conversaciones con la AfD. Pero, por supuesto, ellos también saben que entonces se desataría una tormenta de protestas antifascistas por todo el país. Es necesaria una gran vigilancia frente al agudo peligro fascista, especialmente con vistas a las próximas elecciones regionales, como las de Sajonia-Anhalt.
Rote Fahne: Parece que hay una gran “presión para ahorrar”. Por todas partes se oye que no hay dinero.
Gabi Fechtner: Se trata de una descarada mentira propagandística de los monopolios. En realidad, la brecha entre lo que se embolsan los monopolios y el Estado y lo que beneficia a las amplias masas es cada vez mayor. En 2025, 320 000 millones10 de euro fueron a parar, en forma de subvenciones estatales directas, a los bolsillos de los mayores consorcios y bancos de Alemania. Mientras que el valor añadido bruto en Alemania aumentó un 74,6 % entre 2008 y 2025, los gastos en la renta básica y prestaciones similares del SGB II11 apenas crecieron un 42 %.12 ¡Debemos desenmascarar y atacar el capitalismo como sistema de explotación! No solo por sus peores excesos, ¡sino porque es fundamentalmente injusto! La pobreza y la miseria, el desempleo y el subempleo crecen entre las masas de todo el mundo, incluso en los países imperialistas más ricos. Al mismo tiempo, los consorcios nadan en dinero y ya no saben qué hacer con él. La tarea del Estado en el capitalismo monopolista de Estado es organizar esta redistribución. Por eso es también una ilusión condenada al engaño pensar que el Estado o cualquier gobierno cambiaría o podría cambiar esto en estas condiciones sociales. La gente debe reconocer las leyes inherentes del capitalismo y, con ello, su inutilidad. ¿Cuántas cosas serían posibles si en los Estados socialistas unificados del mundo estas riquezas se utilizaran por fin en beneficio de la humanidad y en armonía con la naturaleza?
Rote Fahne: Acaba de salir otra encuesta sobre el voto a la AfD entre los obreros. ¿Qué hay que pensar al respecto?
Gabi Fechtner: De hecho, la AfD ha logrado, con su fascismo moderno hábilmente disfrazado, arraigar el modo de pensar pequeñoburgués-anticomunista y pequeñoburgués-fascista entre una parte de la clase obrera. Sin embargo, soy muy cautelosa con las encuestas burguesas. Para empezar, ni siquiera se sabe a quién se cuenta como obrero en las encuestas. No se distingue entre los empleados del sector artesanal y las pequeñas empresas, o las grandes empresas industriales con organización sindical. En las elecciones a los comités de empresa, la AfD sufrió una derrota en relación con su objetivo de superar a IG Metall. En muchos medios de comunicación, su organización fachada “Zentrum” ya había sido promocionada como una nueva organización obrera. Pero aumentaron sus escaños en los comités de empresa de 13 a apenas 22 en todo el país. Una derrota vergonzosa. En las empresas y los sindicatos se ha formado una creciente unidad de acción antifascista contra esta influencia fascista. El MLPD contribuyó de manera significativa a ello.
Al mismo tiempo, me alegra que los compañeros combativos clasistas y los que son considerados miembros del MLPD hayan conseguido claramente más escaños, a menudo en medio de un fuerte viento en contra anticomunista. En las empresas industriales, los grupos de empresa del MLPD pueden ejercer una influencia personal muy diferente gracias a su trabajo de hormiga y, ante la lucha de clases cotidiana en la empresa, la manipulación de la opinión pública de toda de la sociedad tiene menos efecto.
El ataque general de los monopolios y su gobierno gestor contra los obreros ya ha comenzado. La explotación por parte de los monopolios y el Estado está creciendo en parte insoportablemente. Desde el 1 de enero de 2025 se ha anunciado la destrucción de al menos 200.000 puestos de trabajo en la industria; más de 120 000 compañeros de las empresas industriales perdieron su trabajo en 2025. Fábricas enteras son puestas a disposición y transformadas a gran escala para la economía de guerra. En este contexto se pondrán muchas cosas en marcha y, precisamente en la base sindical, se hace cada vez más fuerte el grito de "tenemos que luchar de verdad". ¡Lo impulsaremos con todas nuestras fuerzas! Se trata de reforzar la conciencia y todas las iniciativas para una nueva ronda de huelgas sindicales y autónomas.
Rote Fahne: ¿No se ha convertido la segunda línea de lucha más importante contra el fascismo y la guerra en una rival para el trabajo en las grandes empresas y los sindicatos?
Gabi Fechtner: ¡Al contrario! Precisamente la conexión de las cuestiones económicas con la lucha contra el fascismo y la guerra ha llevado a los mayores avances. Algunas de estas empresas están dirigidas por fascistas, como Tesla por Elon Musk, o aplican métodos de gestión fascistoides. La lucha por salarios más altos y mejores condiciones laborales está indisolublemente ligada a la lucha por la defensa y la ampliación de los derechos y las libertades democráticos, contra el fascismo y la guerra. Es importante que nunca separemos las cuestiones económicas de las políticas. El distanciamiento ultraizquierdista respecto a las preocupaciones económicas y sociales es tan erróneo como la política economicista de ir a la zaga.
Rote Fahne: ¿La catástrofe medioambiental global ya no parece ser un problema tan trascendental, si nos atenemos a la cobertura de los medios de comunicación burgueses?
Gabi Fechtner: La cobertura mediática de los temas medioambientales y climáticos ha disminuido significativamente en todo el mundo, en un 38 % en comparación con el máximo alcanzado en 2021.13 La conciencia medioambiental de las masas se ha visto temporalmente relegada en los últimos años bajo un bombardeo de campañas reaccionarias y hasta fascistas. Pero también se ha visto eclipsada por preocupaciones apremiantes sobre la guerra, el fascismo y las cuestiones sociales. Esto contrasta radicalmente con el dramatismo del desarrollo. En particular, el fascismo y la guerra han provocado que la catástrofe medioambiental global ya no se encuentre en sus inicios, sino que avance de forma dramática.
Trump ya ha derogado 252 normas medioambientales y de protección del clima. En este contexto, la conciencia medioambiental vuelve a cobrar mayor protagonismo. Así, el 18 de abril de 2026, más de 80 000 personas salieron a las calles en Alemania para protestar contra los ataques a las energías renovables y contra la ministra de Economía, Katherina Reiche. Cabe destacar que, en el procesamiento de la crisis del movimiento medioambiental pequeñoburgués, se está formando un núcleo del movimiento ecologista combativo que exige un verdadero cambio de la sociedad como solución al problema medioambiental. En este sentido, apoyamos el Consejo Internacional del Medio Ambiente, no partidarizado, que se celebrará del 23 al 25 de octubre de 2026 en Stuttgart. También debemos volver a jugar nuestro as con nuestro libro "¡La catástrofe medioambiental global ha comenzado!", que pronostica con exactitud la evolución, desarrolla un programa de lucha acertado y ha demostrado que la perspectiva socialista es la única oportunidad para parar en la medida de lo posible el avance de la catástrofe medioambiental global.
Rote Fahne: ¿Al parecer, las protestas de las mujeres han sido las más grandes en años?
Gabi Fechtner: Solo en torno al 8 de marzo salieron a la calle al menos 220.000 personas: 150.000 el 8 de marzo, aproximadamente un 50 % más que el año anterior, y 70.000 poco después contra el acoso digital sexista. Salvo algunas excepciones retrógradas, la exclusión anticomunista de las mujeres revolucionarias se superó en su mayor parte. Se reactiva el debate sobre la causa de la doble explotación y opresión de la masa de las mujeres en el capitalismo. También en el movimiento obrero las mujeres desempeñan un papel impulsor, especialmente en el sindicato Ver.di. La conciencia de mujer se ha despertado en amplia escala.
Rote Fahne: ¿Está el MLPD bien posicionado para ello?
Gabi Fechtner: Por un lado, estamos excelentemente preparados: Contamos con una línea política de mujeres excelente, en particular con el libro "Nuevas perspectivas para la liberación de la mujer", y con muchas representantes experimentadas y reconocidas en el movimiento de mujeres. El MLPD y las organizaciones de mujeres no partidarizadas fueron sin duda las pioneras en que, tras el declive del movimiento feminista pequeñoburgués en la década de 1990, se formara un movimiento combativo de mujeres y el 8 de marzo volviera a llevarse a la calle. Nuestra promoción de la mujer es admirada en todo el mundo en el movimiento revolucionario.
Al mismo tiempo, la dirección del trabajo marxista-leninista entre las mujeres ha quedada rezagada respecto a desarrollos importantes, se ha adaptado en parte al modo de pensar pequeñoburgués-feminista y se ha desconectado de las cuestiones cotidianas candentes de la masa de mujeres y, en particular, de las jóvenes. La expresión más clara de ello es el desplazamiento del Día Internacional de la Mujer por todo tipo de otras jornadas, como el "Equal Pay Day" o el Día contra la Violencia hacia las Mujeres. Esto pretende encubrir el carácter social del problema. Estamos luchando por lograr un cambio. El movimiento combativo de mujeres tiene una importancia estratégica en un proceso de efervescencia prerrevolucionaria; al fin y al cabo, es el eslabón más importante entre el movimiento obrero, la resistencia popular activa y la rebelión de la juventud. Esperamos con ilusión el Consejo Político de Mujeres no partidarizado, que tendrá lugar los días 7 y 8 de noviembre.
Rote Fahne: "Juventud – Futuro – Socialismo" se está convirtiendo en un lema estándar en las manifestaciones. ¿No llevan décadas el MLPD y REBELL actuando en este sentido?
Gabi Fechtner: Lo nuevo es que se está desarrollando un movimiento juvenil socialista que abarca a miles de jóvenes. No habíamos tenido algo así desde hace décadas. El socialismo está ganando un nuevo prestigio entre la juventud rebelde. ¡Hoy en día uno casi ya no estás a la altura de los tiempos si no propugnas el socialismo! Por supuesto, hay diferentes interpretaciones de lo que es socialismo. El espectro va desde las concepciones socialdemócratas, pasando por las reformistas de izquierda, hasta las ultraizquierdistas/oportunistas de izquierda y revisionistas. Sin duda, la organización juvenil Rebell marca la tendencia y es el núcleo del movimiento juvenil socialista. Porque ha propugnado esta postura durante décadas, es una verdadera organización de masas juveniles con muchos jóvenes obreros, no condiciona su compromiso con el socialismo a que sea de moda y, hombro a hombro con el MLPD, tiene posiciones bien fundamentadas al respecto. Por eso no es de extrañar que entre la juventud crezca el interés por el MLPD y Rebell. Nos encontramos con una actitud abierta y respetuosa y cada vez más jóvenes de izquierda se interesan por nuestras posiciones marxistas-leninistas. Tras la afluencia masiva de jóvenes al Partido de Izquierda hace un año, comienza un desengaño respecto a ilusiones de éste en el parlamentarismo burgués.
No obstante, aún nos queda mucho por hacer para organizar a la juventud, y no podemos estar satisfechos en absoluto con lo logrado hasta ahora. Un movimiento juvenil socialista fuerte no surgirá en absoluto solo de REBELL. Es cierto que algunas organizaciones juveniles con impronta pequeñoburguesa se consideran socialistas y, por lo tanto, pertenecen potencialmente al movimiento juvenil socialista. Para ello debemos reforzar el trabajo de alianza. En este sentido, nuestro trabajo tiene el foco en el Festival Juvenil Internacional en Pentecostés como foro del movimiento juvenil socialista. Sin embargo, el movimiento juvenil socialista no debe aislarse de la masa de la juventud, y especialmente de la juventud obrera, y dirigirse únicamente a las organizaciones de izquierda. Para ello realizamos un trabajo de convencimiento que cada vez más se retoma. En una situación así, el culto a la espontaneidad resulta especialmente perjudicial. Ahora son fundamentales el intenso trabajo de convencimiento y organización, el fomento de la rebelión de la juventud en la unidad entre jóvenes y mayores, la lucha activa por el modo de pensar en la clase obrera y entre las amplias masas, y el despliegue de la escuela de vida del modo de pensar proletario.
Nuestro trabajo juvenil tiene éxito sobre todo allí donde se entiende y se practica como una autotransformación del partido y de la juventud. En eso, la organización infantil ROTFÜCHSE (Zorros Rojos) tiene una importancia especial. Se le presta erróneamente poca atención, y en algunas secciones regionales ya ni siquiera existe. Pocas veces se ha visto una politización de los niños como esta, que siguen y viven con gran interés las guerras en Gaza y Siria, así como problemas como la pobreza infantil o la huida. ¡Los niños de este mundo necesitan un futuro y se merecen con creces una organización infantil propia!
Rote Fahne: ¿Cómo se desarrolla la lucha por las cuestiones sociales?
Gabi Fechtner: Los monopolios exigen un programa agresivo de ataques contra la situación social de las masas. Esto afecta a todo el espectro, desde los salarios, la jornada laboral y la cuestión de las pensiones, pasando por la sanidad, los logros sociales y las cotizaciones a la seguridad social, hasta el ámbito de la infancia y la juventud: en todas partes se pretende aplicar recortes drásticos o sacar aún más de las masas. El aumento abusivo de los precios por parte de los monopolios se está convirtiendo en un problema cada vez mayor para la gente. Actualmente, oficialmente, el 21,2 % de la población de la rica Alemania está en riesgo de pobreza. Sobre todo en las grandes ciudades, la cuestión de los alquileres se está convirtiendo en un problema dramático. Aquí crece el potencial de protestas más amplias, pero también el deseo de una colaboración organizada. Hay algunas buenas iniciativas en el partido en materia de defensa de los inquilinos, pero debemos dar mucha más importancia a la cuestión de la vivienda. No debemos menospreciar nunca los problemas sociales cotidianos y ocuparnos únicamente de la "gran política".
Rote Fahne: En el trabajo teórico, la atención se centra actualmente en la doctrina del modo de pensar. ¿Por qué este tema precisamente ahora?
Gabi Fechtner: ¡La confusión social exige ser desenredada! La cuestión del modo de pensar y de cómo libraremos la lucha por este a escala de las masas es cada vez más decisiva. El sistema del modo de pensar pequeñoburgués funciona con bastante habilidad. Así, incluso el modo de pensar pequeñoburgués-fascista retoma elementos del modo de pensar proletario, como el énfasis constante en lo social o el rechazo a la guerra de Ucrania. Solo así puede influir en el pensar, sentir y actuar de las masas y de la clase obrera. No se puede enfrentar con éxito este modo de pensar si solo se destaca el contenido directamente fascista representado por la AfD . El modo de pensar proletario, en cambio, no debe intentar incorporar elementos del modo de pensar pequeñoburgués. Así, por ejemplo, algunas organizaciones con pretensiones progresistas hacen concesiones al modo de pensar pequeñoburgués-anticomunista: no se debe ser tan radical como el MLPD, porque de lo contrario se podría ahuyentar a los aliados del campo burgués, etc. No se debe adaptar al modo de pensar pequeñoburgués, sino tiene que superar su influencia.
A muchos les preocupa la transformabilidad del modo de pensar, de la que parte fundamentalmente el MLPD: ¿Puede el ser humano cambiar realmente? ¿Cómo se puede convencer a los votantes de la AfD? ¿Cómo se pudo traicionar el socialismo y cómo se puede evitarlo en el futuro? Todas estas son cuestiones sociales importantes a las que la doctrina del modo de pensar da respuesta. Entretanto, la redacción de REVOLUTIONÄRER WEG está a punto de terminar la elaboración de REVOLUTIONÄRER WEG 40 "La doctrina del modo de pensar". En él se expone por primera vez la doctrina del modo de pensar en todos sus aspectos. Ya nuestro pionero teórico Willi Dickhut había identificado la cuestión del modo de pensar como clave para la construcción del partido, la lucha de clases y la construcción socialista. Con REVOLUTIONÄRER WEG 26, "La lucha por el modo de pensar en el movimiento obrero", de Stefan Engel, se sentaron importantes bases de la doctrina del modo de pensar. Con el nuevo libro llevamos esto a un nuevo nivel. Procesamos valiosas experiencias teóricas y prácticas de 30 años con la doctrina del modo de pensar. Al mismo tiempo, REVOLUTIONÄRER WEG 40 es también una quintaesencia de los libros REVOLUTIONÄRER WEG 36-39 sobre la crisis de la ideología burguesa y la doctrina del modo de pensar. La gran autotransformación que esto requiere va a ser un desafío para el partido. El centro de atención lo ocupan la capacidad de convencimiento y el tratamiento correcto de las contradicciones.
En el libro también evaluamos experiencias importantes en la construcción socialista en la Unión Soviética en la era de Stalin, en la RDA o en China a la luz de la doctrina del modo de pensar. También se habla con relativa franqueza de los problemas y las experiencias en la lucha por el modo de pensar en nuestro partido. Por primera vez, como conclusión de todas las conquistas, pero también de los problemas surgidos, hemos elaborado de manera exhaustiva lo que entendemos por socialismo basado en el modo de pensar proletario. Esto encaja, por supuesto, perfectamente con el interés en el socialismo que ha despertado a escala masiva. ¡Así que hay motivos para estar curiosos!
Nos tomaremos al menos dos años para que todo el partido adquiera una comprensión más profunda de la doctrina del modo de pensar y lleve a cabo un profundo proceso de autotransformación sobre esta base. Haremos todo lo posible para que el proceso de efervescencia prerrevolucionaria se convierta en una efervescencia revolucionaria.
Partiendo de los fundamentos de nuestro partido de nuevo tipo, cuestionaremos de manera creadora si nuestro enfoque y los componentes de nuestro trabajo ya cumplen con los nuevos criterios, qué hay que mejorar o qué ajustes hay que realizar. Para ello, también involucraremos a nuestro entorno e invitamos, por ejemplo, a todas las lectoras y lectores de ROTE FAHNE a participar con crítica y autocrítica.
Rote Fahne: ¿Seguro que en el MLPD hay mucho movimiento ante tales exigencias?
Gabi Fechtner: ¡Nunca nos aburrimos! Tenemos un debate animado en nuestro partido, una gran iniciativa en el trabajo de hormiga. Pero, a diferencia de los partidos burgueses y pequeñoburgueses, entre nosotros no hay confusión, peleas ni, mucho menos, desavenencia y crisis. El MLPD está bien unificado y lucha con cohesión por alcanzar un nuevo nivel en su trabajo.
Nos enfrentamos a tiempos que ninguno de nosotros ha vivido antes. Debemos prepararnos a nosotros mismos y a las masas para luchas de clases más duras, batallas ideológicas, pero también para ataques contra el MLPD. Con el fascismo y la guerra, las represiones aumentarán inevitablemente. Todo ello forma parte de la maduración de la lucha de clases. El desarrollo actual nos acerca a nuestros objetivos estratégicos y exige nuestra máxima atención, pero también endurecimiento. Se están barajando de nuevo las cartas: ¡ahora lo importante es que las juguemos de la mejor manera posible!
Rote Fahne: ¡Muchas gracias por la entrevista!
1En 2026 está incluida una huelga general en la India con 300 millones de participantes. Incluso sin las grandes huelgas generales indias, para 2025 se registró la notable cifra de 50,94 millones de participantes en luchas obreras y populares, y en 2026, en solo tres meses, ya son 28 millones.
2Estadísticas de la GSA; enero de 2023 hasta marzo de 2026
3https://www.sueddeutsche.de/wirtschaft/ig-metall-benner-rente-loehne-sozialreformen-deutschland-merz-afd-inflation-trump-entlastungspraemie-arbeitnehmerpraemie-tankrabatt-li.3471529?reduced=true
4Stefan Engel, Aurora de la revolución socialista internacional, pág. 448
5überparteilich: un principio de organización que une a gente con diferentes concepciones del mundo y/o afiliación partidaria sobre una base democrática y con igualdad de derechos (N. de T.)
6Declaración de la BDI del 30 de abril de 2026
7https://de.linkedin.com/posts/peter-leibinger_reformen-bundesregierung-activity
8Forsa, mayo de 2026
9Llamado así por los colores rojo (socialdemócratas, SPD), amarillo (liberales, FDP), verde (“Verdes”) (N. de T.)
10https://www.zdfheute.de/politik/deutschland/staat-subventionen-bericht-energie-kritik-100.html
11SGB: Código de la Seguridad Social (N. d. T.)
12Destatis; Agencia Federal de Empleo
13Media and Climate Change Observatory, www.colorado.edu